So help us God
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So help us God

Una leyenda corre por un pequeño pueblo costero. 

Un pueblo costero dónde el mar es recurso y amenaza a la vez.
Un pueblo costero dónde los pescadores han encomendado desde siempre sus vidas a las olas y a los santos protectores del océano.
Un pueblo costero volcado en la veneración una figura que porta esperanzas y temores.

Cuenta la leyenda que, en el siglo XVI, durante una violenta tormenta, un grupo de pescadores balleneros ha sido salvado por Cristo mismo. No fue solo una visión. Los pescadores volvieron a tierra cargando una figura del Hijo de Dios en su barco.

En el pueblo, el poder de la Iglesia Católica se entrelaza con el mar a lo largo de la historia. Cuentan los escritos que, en tiempos de la Inquisición, los clérigos han llegado incluso a mediar en disputas con la naturaleza.

Encima del puerto está la ermita de San Antonio de Padua, orientada hacía el mar. Al santo, conocido popularmente como un protector de los pobres y los viajeros, también se le atribuye en comunidades pesqueras la protección de los marineros y pescadores, junto a San Telmo y la Virgen del Carmen.

So help us God explora el espacio actual del pueblo costero, marcado por creencias religiosas y supersticiones dan forma a la percepción del mundo natural.